Nuestro Fundador


RAOUL FOLLEREAU nació el 17 de agosto de 1903 en Nevers (Francia) y  murió en Paris el 6 de diciembre de 1977. Estudió filosofía y derecho en la Sorbana de París e inició una brillante carrera literaria como dramaturgo y periodista. 

Tenía talento para ser un gran escritor y un magnífico poeta, pero decidió dedicar estas actitudes a la causa de los leprosos en el mundo, que en su época estaban doblemente marginados, como el solía decir, “además de padecer la enfermedad de la lepra, eran leprosos”. Fue el primero en proclamar que los leprosos son enfermos como los demás. 
  
En 1930 viaja a Nigeria como enviado de un periódico Argentino, y descubre así la existencia de los leprosos. Desde entonces dedicó su vida a la lucha contra esta enfermedad.

En 1942 encabeza el proyecto de construcción de un pueblo de Leprosos en Adzope (Costa de Marfil), que en 1963 se convirtió en el Instituto Nacional para la Lepra que lleva su nombre.

En 1952 dirige una petición a la ONU pidiendo la elaboración de un estatuto internacional de los enfermos de lepra y la sustitución de las leproserías-prisión por centros de tratamiento de lepra. La Asamblea Nacional Francesa aprueba por unanimidad esta iniciativa en 1954 y pide que se inscriba en el orden del día de la ONU. 
 
Simbólicamente este gran hombre propuso organizar el Día Mundial de la Lepra, la Jornada se celebró por primera vez el último domingo de enero de 1954.

Su objetivo principal era sensibilizar a la sociedad sobre la existencia de esta enfermedad y para ello lo más importante era alejar la imagen negativa que se tenía de los afectados.

Desde entonces el Día Mundial de la Lepra ha obtenido cada vez una mayor respuesta, y ha contado con una mayor implicación de la sociedad y de los medios de comunicación.
 
En 1966, bajo los auspicios  de Raoul Follereau, se funda la Federación Internacional de las Asociaciones de Lucha contra la Lepra, cuya misión consiste en fijar las estructuras de coordinación de las acciones de cada uno de los miembros con la idea de repartir con más justicia e igualdad las ayudas hacia los países y centros que lo necesitan.